Lo primero es poner el horno a 220 ºC.
Poner el pimiento entero en el papel de aluminio o papel vegetal sin el rabo y limpio de pepitas.
Añadir un hilo de aceite y cerrar envolviendo el pimiento.
Dejar asar durante 40 minutos en el horno con función arriba y abajo.
Todo depende del grosor y tamaño de los pimientos, abrir y comprobar si todavía están duros, de todas formar llega un momento que los pimientos se rinden y quedan aplastados.
Sacar los envoltorios que vienen con bastante líquido, abrir y dejar templar para poder quitar la piel que sale fenomenal.
En un bote con tapa poner como un dedo de aceite, la sal y el vinagre, dar unas vueltas, añadir el ajo pelado y los pimientos en tiras, cerrar la tapa y mover arriba y abajo para que se mezcle bien.
Dejar de un día para otro en la nevera.